Secretos y Tesoros poco conocidos en el principado de Asturias, y las comarcas de Castilla y León.

24 07 2011

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El Parque Natural de Somiedo es un grandioso espacio protegido representante de la cultura, la historia y la naturaleza de Asturias.

Flora, fauna, arquitectura antigua, gastronomía, tradiciones, música, artesanía, naturaleza… eso y más ofrecen Somiedo y sus alrededores. El visitante interesado puede encontrar amplia información al respecto. Sin embargo, existen rincones poco conocidos pero que, si están por la zona, vale la pena disfrutar; algunos por su ambiente, otros por su cocina, otros más por su historia y así.

Ejemplos son Villablino -Comarca de Laciana, perteneciente a León-, Caunedo, Villar de Vildas, La Pornacal, etc. de los que hablaré en este artículo esperando sembrar la semilla de la curiosidad y el deseo del visitante por conocer estos recintos alejados de lo típico y mezclarse por unos momentos con la vida local, el tranquilo ritmo cotidiano de aquellas comunidades enclavadas en los más bellos parajes de Asturias, Castilla y León.

Villablino, en la Comarca de Laciana, al noreste de la provincia de León (comunidad autónoma de Castilla y León), parte de la Cordillera Cantábrica y situado entre las comarcas del Bierzo (región vinícola), Babia, Omaña y Asturias, es el centro poblacional más importante de Laciana y constituye un núcleo administrativo y comercial del noroccidente de la provincia leonesa, en uno de los muchos valles de su montañosa orografía.

Su historia data desde la época prerrománica. Durante las Guerras Cantábrica el valle de Laciana cae en dominio de Roma.

A inicios del S. XX, la minería sustituyó gran parte de la actividad agroganadera de la zona e impulsó el desarrollo de toda la comarca y principalmente de Villablino, su capital. El proceso de transformación de agroganadería a obrero-minera que sufrió la población, acarreó también cambios ideológicos que llevó a los mineros a organizarse y participar activamente en la Revolución de Octubre de 1934 y la Guerra Civil Española, tornándose un grupo ofensivo. A pesar de haber sido derrotados y ser víctimas de una intensa represión durante la dictadura franquista, esa organización fue el inicio de las organizaciones sindicales y la zona se erigió como una comunidad abiertamente antifranquista lo que le granjeó gran relevancia.

El desarrollo económico producto de la actividad minera promovió la construcción y el crecimiento del comercio, dentro del cual predominaron los bares y mesones que, hoy en día, siguen funcionando aunque la minería está en franca decadencia y Villablino, como pueblo, no tiene mayor atractivo, sin embargo, su ubicación geográfica en torno a diversos sitios de interés histórico y ecológico –como Somiedo, por ejemplo- hace que valga la pena tomarse el tiempo para desviarse hacia uno de sus bares más antiguos y tradicionales: Bar La Mina, donde podrán disfrutar del mejor cabrito al ajillo del mundo, unas estupendas mollejas guisadas y una caña de cerveza, unos chatos de vino o unos culines de la tradicional sidra. Además, si su elección es el vino, La Mina cuenta con una buena variedad de etiquetas y regiones como Ribeiro, Albariño, Bierzo, Cangas, Rioja, y más, perfectamente conservados en su pequeña bodega.

Cabrito al Ajillo (especialidad de La Mina)

Bar La Mina, ubicado en la Av. Constantino Gancedo #17 tiene un ambiente muy típico y la atención de los dueños –Benito y Deli Fernández- es inmejorable.

Mollejas guisadas. Tan deliciosas sólo en La Mina

Queimada

Ahí pasé una noche estupenda, con música en vivo (gaita, pandereta, pandero, voz…), Queimada (bebida gallega a base de orujo y café) y el ambiente y la alegría de los parroquianos.

 

 

 

La alegría de La Mina

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ya estando por ahí, una recomendación como ruta turística sería partir rumbo a la Braña La Pornacal –en Villar de Vildas-, pasando por Babia, Caunedo, la Pola de Somiedo y el Valle del río Pigüeña. A lo largo del camino –lleno de curvas, lo cual obliga a manejar despacio y con precaución, disfrutando además de las montañas, los ríos y árboles que bordean el camino- encontrarán infinidad de pueblitos de a penas 3, 5 o 10 casas siempre pintorescas y con un estilo que deja entrever la personalidad que los años les ha ido otorgando.

Al arribar a Villar de Vildas (Somiedo, Asturias), donde deberán dejar el automóvil –pues no está permitido al turista ascender a la braña si no es andando- podrán tomar un vino y picar algo en el Hostal La Pornacal. Su chorizo casero, la hogaza, el cordero lechal asado, las patatas fritas, el picadillo, los huevos rotos, la ternera guisada, el pote de berzas, la sopa de fideo y el arroz con leche son sólo algunas de las recomendaciones de su menú, todas de excelente calidad y abundante presentación. Sin embargo, el café no es muy bueno, cosa rara por ahí.

En cuanto al vino, les recomiendo el Monte Clavijo 2009, Rioja joven, de uva 100% Tempranillo y, para el final de comida un chupito de orujo de manzana y hierbas “Los Serranos”, propio del Principado de Asturias.

También en el Hostal La Pornacal encontraran a Doña Josefina Blasón y don Manuel Fernández, hosteleros muy amables y hogareños que harán sentir al visitante bienvenido a casa.

 

Les recomiendo no comer pesado antes de ascender, pues, aunque los locales les digan que son alrededor de 3km. la verdad es que rondarán los 5 kilómetros de cuesta al rayo del sol; eso sí, por hermosos paisajes de montaña, ríos y cascadas. Aislado de sonidos citadinos que permiten al viajero relajarse y disfrutar del paseo –no sin cierto esfuerzo físico-.

Al final, después de una torsión del camino, cuando el aire huele a establo y un teitu –techo tradicional de las brañas vaqueiras- se divisa, estamos ya por llegar.

Recorrer algunas de las aproximadamente 30 casas de la braña –prácticamente todas en desuso pero algunas que sirven aún como cuadra, granero y hasta refugio de los locales que trabajan la tierra y cuidan al ganado- nos transporta a otras épocas muy lejanas, donde la trashumancia era un rito entre las tierras asturianas, con los traslados anuales de los vaqueiros de alzada, grupo discriminado y mitificado en la región y que impregnó la cultura asturiana con su huella, tanto en su música como en su gastronomía e incluso en sus actividades comerciales (ya hablaremos más ampliamente de ellos).

El camino da sed, y no hay mejor agua que la que baja de esas montañas, completamente limpia y cristalina de la cual pueden beber y refrescarse.

Una hora aproximadamente de bajada a paso constante hacen que se llegue nuevamente a Villar de Vildas con ganas de descansar un poco y lo más cercano es el Mesón Ca’Ara, donde podrán beber algo y disfrutar de lo acogedor del lugar. Si la noche los pilla por ahí la zona –incluyendo Villar de Vildas- cuenta con apartamentos de Turismo Rural –ATr de 2 y 3 llaves de calificación- y Hostales de 1 y 2 estrellas.

La Casona de Lolo

Pero, en lo personal, les recomendaría llegar a cenar y pasar la noche en un rincón mágico en Caunedo: La Casona de Lolo, palacio de los Caunedo, núcleo de turismo rural.

Un sitio verdaderamente mágico y hermoso, sumamente acogedor y de buen gusto, con apartamentos rurales incluyendo un hórreo acondicionado como tal. Perfectamente limpio, con todos los servicios y con una muy amplia carta de vinos que abarca prácticamente todas las regiones de España: Albariño, Monterrey, Ribeiro, Rueda, Navarra, Somontano, Rioja, Bierzo, Cangas, Ribera del Duero, Toro, Sardón de Duero, Costers del Segre, La Mancha, etc. vinos jóvenes, crianzas, reservas y claro, la tradicional sidra. (Para quienes me siguen en Twitter justamente aquí conocí el vino “Cojón de Gato” –nombre de una uva regional- de Somontano).

Su carta de alimentos muy típica de la región: sopa de cocido, embutidos y quesos, pimientos del piquillo, bacalao, caldereta de cordero estilo vaqueiro –muy recomendable-, borrachinos y muchas cosas más.

Habitación en el Hórreo. La Cason a de Lolo, Caunedo, Asturias.

Es verdaderamente un sitio para conocerlse y disfrutarse, apto para toda la familia pero, si se viaja en pareja y se busca un lugar romántico, con mayor razón.

Durante mi visita disfruté de Cecina leonesa con queso de cabra a la plancha y pimientos del piquillo como entrada. Sopa de cocido de primer plato y Caldereta de Cordero estilo Vaqueiro. Sus raciones son tan abundantes que recomiendo compartir.

Caldereta estilo Vaqueiro. La Casona de Lolo

El vino: Pétalos 2008, Bierzo (León, España). De color negro violeta, densidad alta. En nariz notas de hongo silvestre, pimienta, cedro y avellana. En boca pimienta, frambuesa y ciruela. Estupendo vino.

 

 

 

 

 

Desgraciadamente mi agenda de viaje no me permitió pasar la noche ahí y marché de regreso pasada la media noche. Encontré mucha neblina en el ascenso del Puerto de Somiedo hacia León, pero pasada la neblina del Puerto y ya en la zona de Babia, el cielo, sin luz alguna en derredor desplegaba su abanico de estrellas de una forma espectacular y, coronando el firmamento, una luna enorme y bella.

Ojo, eso sí, con las vacas y siervos que pueden estar en plena carretera. Es una zona que debe ser conducida con muchísimo cuidado y precaución. (En la desviación hacia Villablino, ya en Babia, se cruzarán con el Río Sil y el Puente de las Palomas a 82 metros del cauce con una vista impresionante hacia abajo, vale la pena detenerse y admirar la vista por el día).

Puente de las Palomas

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CANGAS DEL NARCEA: La Descarga, Fiestas del Carmen y la Ruta del Vino

20 07 2011

Tuve la suerte de asistir a la famosa “Descarga” de Cangas del Narcea , con motivo de las Fiestas del Carmen, cuya virgen es muy venerada en toda España sin ser Asturias la excepción.

La fiesta dura una semana, pero el cúlmen de la misma es el día del Carmen, donde la Virgen  del Carmen –este año cargada exclusivamente por mujeres- marcha en procesión rumbo a la capilla de Ambasaguas donde, poco antes de su arribo se detiene en el Puente Romano, en medio de lágrimas, ovaciones y aplausos, en una reunión perfecta entre festejo y devoción,  dando en ese momento inicio a la famosa descarga que es una impresionante explosión de miles de cohetes –llamados voladores- (tanto manuales como de maquinaria) con una duración de 8 minutos aproximadamente y con un estruendo que no tiene parangón. Las medidas de seguridad son importantes y la gente lo disfruta, a pesar de  que en algunos grupos se critica la cantidad de dinero que se gasta en ello. Aún así, considero que las personas necesitan también tradiciones, y esto es más importante que ver únicamente la acostumbrada cara del “pan y circo”.

Durante estas fiestas Cangas del Narcea se llena de gente, sus callecillas enroscadas se saturan y la Guardia Civil no deja de “currar” –trabajar en bable-. Las familias se reúnen, casi como si fuera Navidad, comen y cenan juntos antes de salir a la calle. La comida es deliciosa y el ambiente familiar también. La ensaladilla rusa, los calamares a la romana, truchas de río, salchichón, croquetas, cordero, chorizo, lomo embuchado, jamón cocido, ensalada, aceitunas, tarta de turrón, vino, sidra, hogazas y más son platillos tradicionales que acompañan el festejo.

Además, cada noche hay fiesta en el prado, es decir romerías: con música, comida, bebida, baile, fuegos artificiales (a la 1am) etc. y una marcha –parranda- bárbara en el centro en la zona de bares, donde cientos de jóvenes se aglomeran dentro y fuera a tomar caipirinhas –bebida de ron, limón y azúcar-.

En mi opinión, de las fiestas del Carmen en Cangas del Narcea vale mucho la pena la descarga, la procesión, la reunión familiar –si se tiene la oportunidad de disfrutar de esa convivencia-  la feria y la fiesta en el prado. Por lo demás, la marcha nocturna en los bares, no llamará mucho la atención del turista a menos que guste de estar apretujado en  un mar de gente bebiendo, sin poder apenas moverse ni escucharse, sorteando basura que dejan jóvenes y adultos por doquier, borrachos a más no poder que dejan las calles oliendo a orines y vómito… me parece que para estar apretujados y bebiendo, lo mismo se está mejor en cualquier antro que, además no suelen tener el problema de la basura en el suelo ni los olores desagradables.

Pero más allá de las fiestas, en cualquier momento del año disfrutar de los paisajes, iglesias, gastronomía, arquitectura, el Santuario de la Virgen del Acebo, su magnífico Río Narcea y todo lo que Cangas del Narcea tiene para ofrecer es algo que vale la pena si se está por ahí.

Así, dentro de sus muchos atractivos Cangas del Narcea, como gran parte de Asturias, otrora tierra minera, busca nuevos horizontes ante la decadencia de esta actividad y, en su caso particular,  buscan recuperar la viña –como ya mencioné en el artículo: LOS VINOS DE ASTURIAS

Definitivamente, lo que pude observar al recorrer su pequeña zona vinícola es que la labor que van desarrollando es grande y que han logrado ir impulsando la vitivinicultura nuevamente en la región, sin embargo, aún hace falta más infraestructura pero, sobre todo, cultura de difusión estratégica en cuanto al turismo. La información es escasa, de difícil acceso si no se sabe específicamente a dónde acudir, no hay aún amplios recorridos, los fines de semana  de fiesta –que es cuando más afluencia turística tienen- las bodegas no abren, etc.

Sin embargo, El Museo del Vino de Cangas del Narcea es un núcleo importante en cuanto a la información relacionada y la difusión, para el público en general, de la historia de la región y sus vinos. Forma parte de la Asociación de Museos del Vino de España y tiene horarios bastante accesibles: de Martes a Domingo, de 11:30am a 13:30hrs y de 17 a 20 horas.

El museo es pequeño, pero cuenta con información accesible y agradable, acompañada de un audiovisual y varias piezas e imágenes además de una “sala” de aromas –manzana, frambuesa, leche, hongo, mantequilla, cedro, roble tostado, ahumado, etc.- que, en conjunto, hacen todavía más dinámica y placentera la visita.

Los temas que aborda su exposición son bastantes completos e incluye las siguientes secciones –entre otras-:

  • HISTORIA Y TIEMPO: el vino como parte fundamental de la liturgia católica y de la dieta de toda la población, particularmente de aquellos dedicados al campo; el esplendor del vino de cangas, en torno a los siglos XVIII y XIX; a mediados de este último, Nicolás Suárez Cantón (1815-1878) incorpora nuevas técnicas de cultivo y producción eligiendo el momento de la vendimia según la madurez de la uva, controlando el proceso de fermentación e incorporando el trasiego y la clarificación con claras de huevo y sal, obteniendo así sus vinos varios premios a pesar de las críticas que, en un principio, recibieron sus métodos innovadores.

“Si quies bon viñedo, cava tarde ya bina ceo” (Si quieres buen viñedo cava tarde y barbecha pronto).

 

“Por San Simón ya San Xudas, coyidas son las uvas, las verdes ya las maduras. N’agostu mas val vinagre que mostu. Sanxuan de las uvas, que tarde vienes ya pouco duras. San Miguelin de las uvas, muito me tardas ya pouco me duras. Outobre vinateiru, padre del bon cueiru” (Por San Simón y San Judas, cogidas son las uvas, las verdes y las maduras. En agosto más vale vinagre que mosto. San Juan de las uvas, que tarde vienes y que poco duras. San Miguel de las uvas, mucho tardas y poco duras. Octubre vinatero, padre del buen cuero).

Así rezan dichos ancestrales –en bable-  de esta zona a pesar de la evolución de la región, a lo largo de la historia, y es que la tradición vinícola sigue muy arraigada en Cangas del Narcea donde muchas familias incluso producen vino para su propio consumo en casa, adquiriendo uva en los viñedos locales. Típico es encontrar, en las cocheras o en los sótanos una cuba para la fermentación, una prensa manual y una o dos barricas de roble, botellas, corchos y todo lo necesario para la vinificación.

  • PAISAJES Y VIÑAS: El viñedo se orienta en las laderas de manera que reciba más sol y menos humedad –siendo una zona de amplias precipitaciones pluviales a lo largo del año- favoreciendo así una mejor calidad en la maduración del fruto y, por tanto, en el vino. El suelo es rocoso, de arenisca, pizarra y cuarcita que contiene, entre otros, silicio y feldespato. Las variedades autóctonas son el Albarín blanco (también conocido como blanco Verdín-, Rondal blanco, Carrasquin –tinto-, Verdejo negro y Albarín negro. El ciclo de trabajo en el viñedo inicia en el mes de noviembre con el reposo que dura hasta marzo para dar paso al crecimiento de las plantas de abril a julio,  y, de agosto a octubre la maduración que culmina con la vendimia.

La madera, el barro (recipientes para guarda y consumo de vino)  y la cestería (recolección y transporte de la uva), la peletería (odres, botas, etc.) y la cristalería (botellas) tienen un papel importante en el museo, como elementos fundamentales de la historia de la humanidad y el vino.

Evidentemente, y como tradición vinícola y española, no podían dejar de hablar de EL ORUJO, aguardiente de los hollejos de la uva, resultantes del prensado y sobrantes en el proceso de vinificación. Esta bebida no se encuentra regulada, pero los que saben recomiendan no producirla con más de 45º de alcohol y utilizar, para su fabricación, agua de nieve por su pureza (la nieve abunda por esas zonas de alta montaña. Esto último nos lo contó en persona Don Joaquín Fernández, director del museo, quien con un gran conocimiento del tema, y mucha pasión y corazón puesto en el proyecto, recibe a los visitantes con una gran sonrisa y excelente disposición para asesorarles, informarles e incluso acompañarles si la carga de trabajo así se lo permite.

Afuera del museo actual -lleva a penas un año- se encentra un lagar de viga romanade que fue el museo inicial y data de 1579. Dicho sitio es una pequeña construcción que era una bodega tradicional, cuya arquitectura se constituye por anchos muros  de piedra que aseguran una temperatura baja y una humedad elevada –como requiere la conservación del vino-  y en cuyo interior aún se encuentra la Pisadera: un gran recipiente bajo de madera –como una alberca- que sirve como contenedor para el pisado de uva; una prensa de viga que data de… lo usual es que hubiera una de estas prensas por barrio, misma que era utilizada por todos los vecinos pagando la maquila con vino, trabajo o dinero. Además tinas de madera para la fermentación, barricas y botellas.

Además, en el mismo sitio del museo que, por cierto está muy cerca de un tamo del río Narcea, hay un bar donde se pueden probar varios vinos de la región y, aunque la buena copa (cristal y diseño) y el refinamiento vinícola han alcanzado la zona, la tradición sigue siendo beber el vino en un cuenco de madera y, lo que sea de cada quien, el vino de la tierra –sobre todo los de la casa- sabe mejor en estos cuencos que en una copa o vaso.

La experiencia vale la pena, así como la visita algunas de las bodegas si tienen la suerte de que estén abiertas o si concretan una cita previa. Lo que sí es que falta tienda de recuerdos –como medio de ingresos para el mantenimiento y desarrollo del proyecto, ya que la entrada al museo es, aún, gratuita- esto puesto que, en lo particular considero que en la medida en que cuenten con mayores recursos podrán continuar mejorando la calidad de sus vinos así como los medios de difusión que, a su vez, generarán mayores visitas y por tanto mayores recursos al atraer turismo, generando así un circulo virtuoso que, con el cuidado adecuado que hacen de sus instalaciones, geografía, cultura, etc. –sin dejar que el visitante pueda estropearlos- puede ser benéfico para toda la región.

 





DE PASEO POR ESPAÑA: comer bien y a buen precio.

15 07 2011

Desde hace algunos años, con el ingreso del EURO, España y Europa en general no son baratos para viajar -ni para vivir-.

Sin embargo, hay infinidad de tips que el viajero puede tener en cuenta. Uno de ellos es comprar en supermercados alimentos y bebidas y hacer “días de campo” por la ciudad.

Otra forma es informarse congente local donde comen habitualmente, eso sera garantía de autenticidad y se come muy bien!

Pero en España hay una tercera opción: los menús, o comidas corridas. Gran cantidad de lugares ofrecen esta opción de tres tiempos (dos platillos y postre) a elegir entre 3 o 4 platillos por tiempo y agua, refresco, sidra o vino ilimitados. Claro que el vino suele ser de la casa, clarete o cosechero pero español, al final de cuentas si no les toca uno excelente, de menos es bueno y siempre se deja beber.

Un menú ronda entre los 8 y los 13 euros, iva incluido.

En esta ocasión, atraída por uno de sus segundos tiempos -y por el precio- decidí probar “La Gran Manzana” una sidreria en la calle Fontan -nuevamente- donde, necesitada de vegetales, opte por la ensalada mixta como primer tiempo. Muy bien servida con lechuga, jitomate, cebolla, zanahoria, betabel, espárrago blanco, huevo duro y bonito. Y, de segundo tiempo -lo que me hizo comer ahí- un plato de parrochas -sardina pequeña- fritas con patatas y jamón serrano, una delicia.

El vino de la región de Siero, un cosechero de bodegas Coya e hijos, vino clarete llamado Pagos Oncala.

De postre tarta de queso y posteriormente un café cortado.

Uno queda mas que satisfecho, no solo por cantidades sino por calidad. Y el servicio, debo decir, fue amable y eficaz. Enviado desde mi oficina móvil BlackBerry® de Telcel





La Ruta de Los Vinos

15 07 2011

Oviedo, siguiendo una tradición muy española y, aunque los bares, sidrerias y cafés abundan por doquier, ha agrupado también en determinadas calles comercios especializados, “rutas”. Y aunque la mas famosa , por obvias razones, es el Bulevar o Ruta de la Sidra -en la calle Gascona y de la que hablare mas adelante- tiene también su “Ruta de los Vinos”.

Ahí, en la calle Manuel Pedrecal y sus alrededores -casi frente a la estación de trenes RENFE de Oviedo- se agrupan mas de 10 barines dedicados al vino. Por supuesto todos ofrecen comida también, aunque no siempre española pues ahí mismo esta la Pizzeria “La Competencia”, para satisfacer cualquier antojo.

Para el viajero, la recomendación que hago es ir de bar en bar echando una copa de vino, un culin de sidra o una caña de cerveza con alguna tapa o pincho y pasar al siguiente local, conociendo así varios espacios, ambientes, cartas y estilos… Una tradición también muy española. Enviado desde mi oficina móvil BlackBerry® de Telcel





El Mercado de la Fontan y… ¿Donde esta Joaco? Dia 2

15 07 2011

Ayer, paseando por Oviedo y después de visitar la Catedral, con su Cámara Santa, el convento y el museo, seguí caminando por las callejuelas hasta llegar a un mercado, el de Fontan -en la calle del mismo nombre, en el centro antiguo de Oviedo-. Ahí entre, no solo por buscar al famoso Joaco en las pescaderias, sino también porque disfruto mucho de los mercados que son, según dice mi padre y yo coincido, el alma de la gastronomía. Y es que ahí se encuentran los ingredientes mas frescos y mas variados para la preparación de todo tipo de platillos, además de que son casi un museo de aromas, colores, texturas y sabores. Y son estos -especialmente los aromas- cuyo aprendizaje ejercita y desarrolla nuestra memoria olfativa, fundamental para la cata adecuada de vinos. Es así, que todo aquel que disfrute de la cocina y el vino, cuando vaya a comprar los ingredientes y también mientras cocina, puede aprovechar para oler, y probar, cada uno de los ingredientes, de manera que asocie su aroma y sabor con lo que es y así le sea más sencillo identificar las notas olfativas y los sabores la próxima vez que deguste un vino.

Pues bien, el mercado de la Fontan es un mercado pequeñin, muy limpio, luminoso y que, además, en esta ocasión albergaba una exposición de fotografía, muy interesante ver las imágenes en gran formato pendiendo del techo. Ahí se venden exclusivamente alimentos, eso si, de todo tipo: carnes, aves, pescados, frutas, verduras, lácteos, especias y una gran variedad de productos autóctonos como vinos, quesos, alubias, licores, miel, mermeladas, embutidos y mas. Todos de excelente calidad.

Fue un deleite pasearme por los pasillos del mercado, distinguiendo los aromas ahumados de los embutidos, las especias, el pescado fresco, pan caliente… Y probar algunos productos como, por ejemplo, un delicioso queso de oveja y vaca macerado a la sidra.

A las afueras del mercado, por ser jueves, se encontraba el mercadillo del Eje comercial el Fontan. En el, de manera organizada y limpia -sin estorbar el tránsito-, los comerciantes ofrecen una colorida variedad de adminiculos donde se pueden encontrar anteojos, paraguas, bisutería, ropa -interior y exterior-, golosinas, frutas, verduras, plantas, flores, zapatos, calcetines y todo tipo de chacharas.

Ahí danse cita niños y adultos que, tras la compra aprovechan para comer en los barines, tascas y sidrerias del derredor.

Finalmente, y no nos sorprenda, no encontré a Joaco esta vez tampoco -seguiré buscando- pero disfrute de caminar por rincones de Oviedo que no conocía.

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La Cofradia del Vino

14 07 2011

Hoy, a diferencia de ayer, el tiempo ha favorecido. El sol brilla, la brisa refresca y no llueve, lo que me ha permitido disfrutar de Oviedo.

Después de mas de dos horas de caminata, dejándome perder por sus callejuelas, el nombre de un local llamo mi atencion: “La Cofradía del Vino” y me apetecio una copa.

El lugar se encuentra lejos del barullo turístico de la ciudad, en el #7 de la calle Campomanes. Su interior agradable y rústico se encontraba aun vacío de comensales, pero el hostelero amablemente me recibió.

Dentro de su amplia oferta de vinos -que desgraciadamente no incluye vinos de La Tierra de Cangas- decidí beber algo de una región cercana: El Bierzo, de donde tenían dos botellas distintas pero preferí probar aquella perteneciente a una bodega nueva: Herederos de Martinez Fuente, con viñedos de mas de 50 años de edad.

El vino en cuestión, de nombre Pucho, es un vino tinto de uva Mencia. Su añada: 2003 -ya ocho años-.

Las copas del local son adecuadas y me permitieron catar el vino en toda regla.

De color negro con ribetes ocre muestra una densidad media-alta que permite la formación de lágrimas consistentes que tardan en resbalar por las paredes de la copa.

En nariz ofrece notas alcohólicas de fruta pasificada y nueces, lo que me hace sospechar de una posible decadencia del vino por la edad.

En boca se percibe ligeramente dulce -sin serlo- y se corroboran las notas de nueces y pasas pero poco frutal. A pesar de su claro momento de decadencia aun es un vino interesante que, acompañado por una tapa de oreja de cerdo guisada en aceite de oliva y pimenton, resulto un excelente reconstituyente y una rica pausa a mi recorrido el cual, tras disfrutar de dicho vino y dicha tapa, continué. Enviado desde mi oficina móvil BlackBerry® de Telcel





Receta de Pixin a la Sidra y ¿Donde esta Joaco? Día 1.

13 07 2011

Hoy, la búsqueda de Joaco me llevo ya a algunas pescaderias. Delicias y manjares de todo tipo exhibían las riquezas del mar Cantábrico. Pero, en medio de navajas, salmones, truchas, atunes y otros manjares me tope con un pescado poco menos que horripilante… Verdaderamente horroroso.

Me refiero al Pixin, es decir el Rape, como se le conoce fuera de Asturias.

Don Javier, el pescadero, ante mi expresión de espanto, me comento que, a pesar de su apariencia, el Pixin es un pescado de agradable consistencia, carne blanca baja en grasa y sin escamas que hace tiempo era poco socorrido y actualmente es muy valorado.

Algunos de los platillos que con el se preparan es el caldo para la sopa de mariscos (aprovechando la cabeza y la cola), platillo típico de esta región para las Navidades.

Pero, una de las recetas mas típicas asturianas es el Pixin a la Sidra cuya receta, compartida por Don Javier, les dejo para que, a pesar de lo feo de ese pez, se les haga agua la boca… Y por cierto, aun no encuentro a Joaco… ¿Donde esta Joaco?

PIXIN A LA SIDRA
4 raciones

Ingredientes:
- 1Kg. De lomo Pixin, una cabeza y una cola de Pixin.
- La yema de un huevo cocido
- El jugo de medio limón grande
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo medianos
- Media taza de puré de jitomate
- Media taza de caldo de pescado. (hecho con la cabeza y la cola del Pixin) – Media taza de sidra asturiana (seca, no dulce)
- Aceite de oliva
- Medio manojo de perejil
- Harina
- Sal al gusto

Preparación:

Se rebana el lomo en cuatro trozos iguales. En un molde se colocan y se bañan con el zumo de limón. Se aparta.

Se pican fino ajo, cebolla y perejil.

Después de unos minutos se sacan los lomos, se salan y se enharinan ligeramente. Se sellan en la sartén y se colocan en una cazuela, preferentemente de barro.

En la misma sartén se frie la cebolla y el ajo hasta que la primera este acitronada. Se agrega el puré de tomate.

En un mortero, se mezcla la yema de huevo cocida, el perejil y se mezcla con la sidra poco a poco hasta que emulcione. Esta mezcla se añade al sofrito de cebolla, tomate y ajo. Se agrega el caldo de pescado y el resto de la sidra. Tras un par de minutos la salsa se vierte en la olla de barro sobre los trozos de lomo de Pixin. Se pone a fuego lento y se deja cocer durante 15 minutos removiendo de vez en vez con suavidad para no romper los trozos pero evitando que se peguen.

Se sirve y se puede acompañar por patatas horneadas o cachelos cocidos.

¡Buen provecho!

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Kalimotxo (calimocho): en busca de la mezcla perfecta

13 07 2011

España busca el vino perfecto para esta bebida tan española de tinto y refresco de cola.

La jornada de cata, que reunió a varios sommeliers, para encontrar el vino idóneo concluyó este miércoles 13 de julio en el País Vasco.

Estaremos pendientes del veredicto de los expertos.

Mientras tanto les dejamos la receta:

Vino, hielo y cola bien mezclada y ala! A beber.

Salud…2!

 

DESCUBRE QUÉ ELIGIERON LOS EXPERTOS
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Los Vinos de Asturias

13 07 2011

Asturias es la tierra de la Sidra –de la que ya hablaremos en otro artículo próximamente- sin embargo, para sorpresa de muchos, también produce vinos. Su zona vinícola es pequeña y se limita a la Tierra de Cangas, Indicación Geográfica Protegida  (I.G.P.), que nace en el 2001 con aproximadamente 100 hectáreas de viñedo constituido por seis bodegas:

  1. Bodegas Chacón Buelta
  2. Viñedos Obanca
  3. Bodegas del Narcea
  4. Bodegas Antón Chicote
  5. Vinos La Muriella
  6. Vinos Cangas: Monasterio de Corias

Estas bodegas producen los vinos acogidos a las normas de la I.G.T.:

Tintos:

-         Bodegas Obanca

-         Pesgos Tinto Joven

-         Pesgos Tinto crianza en roble francés

-         Monasterio de Corias, crianza en roble

-         Corias Guilta

-         Penderuyos

-         Muriella Tinto

-         Chacón Buelta

Blancos:

-         Pesgos Blanco

-         Muriella Blanco

-         Monasterio de Corias Viña Grandiella

-         Chacón Buelta Blanco

La I.G.P. Tierra de Cangas se localiza al suroeste del Principado de Asturias y está conformado por los consejos de Cangas del Narcea, Grandas de Salime, Pesoz, Illano, Degaña, Allende, Ibias y parte del municipio de Tineo: Tuña, Argaza, Barca, Genestaza, Ponte, Merillés, Radical, Santianes y Sorriba. Esta zona, a diferencia del resto de Asturias, es menos lluviosa y más soleada, lo que permite el cultivo de vides en laderas empinadas orientadas al sur generalmente.

El cultivo de la vid en la región data del S. IX, pero su historia vinícola surge en el  siglo XI cuando los monjes benedictinos del Monasterio de San Juan a Bautista de Corias amplían su producción vinícola fuera de sus fronteras comarcales y difunden el cultivo de la vid y la producción vinícola a su vez. La fama y prestigio de los vinos de la Tierra de Cangas floreció hasta principios del S. XX cundo, con la llegada de la minería y el desarrollo industrial, se promovió un abandono del trabajo rural y el cultivo de la vid fue relegado.

Años después, con el revuelo de la cultura vinícola a nivel mundial y el impulso que se le da a la cultura asturiana en general dentro del Principado y la península Ibérica, en 1997 se crea la Asociación e Productores y Elaboradores de Vino de Cangas, quienes rescatan la tradición vinícola y modernizan los viñedos y los procesos de vinificación. Es esta la simiente de lo que para 2001 sería ya el órgano gestor de la I.G.P. Vinos de la Tierra de Cangas.

Aunque tras la filoxera (epidemia que terminó con más del 80% del viñedo europeo en el siglo XIX) se introdujeron cepas extranjeras, las variedades autóctonas de la región son:

-         Carrasquín

-         Albarín

-         Verdejo

La producción vinícola es variada e incluye vinos tintos y blancos jóvenes, vinos de crianza, ensambles, mezcla, varietales, etc.

El consejo regulador y los viticultores, en conjunto con el gobierno del Principado de Asturias, realizan labores enfocadas a la mejora continua de sus vinos y la difusión de los mismos. Los controles de calidad son estrictos y todo vino de la zona pasa por dos principales pruebas: la primera de ellas es el análisis de los caldos en el laboratorio del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario del Principado de Asturias, donde se verifica el cumplimiento de las características físico-químicas de la I.G.T. y posteriormente son sometidos los vinos a un exhaustivo análisis sensorial donde son catados por el Comité de Calificación conformado por los más reconocidos enólogos de la zona.

Aunque los terrenos han ido siendo acondicionados para poder ser trabajados con maquinaria, gran parte de las bodegas siguen prefiriendo el trabajo a mano, culminando su ciclo anual con la vendimia en los meses de septiembre y octubre.

Estos vinos constituyen maridajes perfectos para los productos de la región, como son sus quesos, embutidos, mariscos, pescados, crustáceos, etc.

Desgraciadamente, estos vinos aún son difíciles de encontrar fuera de España.

Si algún productor de dichos vinos está interesado en su distribución en América, México específicamente, no deje de contactarnos.





Buscando a Joaco

13 07 2011

- ¿Buscando a Willy/Waldo?

Mas o menos así. “Buscando a Joaco” se trata de encontrar a un familiar lejano con el que se ha perdido contacto mas de 15 años atrás.

- Pero ¿es esto una broma?

No, no lo es. Por el contrario es algo muy serio. El único dato contundente que tenemos es que Joaco, como siempre, trabaja o tiene una pescaderia en algún lugar de Oviedo, lo que nos hará recorrer mercados y centros gastronómicos hasta dar con el, y de pasada conocer y compartir algunos de los tesoros culinarios de esta región.

¿Y que mejor para ello que internarnos en las arterias del mismo? Es decir, SUS MERCADOS. De donde surge la materia prima para que cada chef, cada señora, cada persona lo convierta, con la magia de la cocina y el sazón, en un platillo sin igual.

En la búsqueda nos toparemos con ingredientes, olores, consistencias, colores, anécdotas y un sinfín de sensaciones que, a través de estas páginas nos darán una idea de lo que es Asturias a través de su gastronomía.

- Pero ¿encontraremos a Joaco?…

¡Acompañanos!

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